Visión general de Ibiza y Formentera
Los habitantes de las Islas Pitiusas deberían considerarse afortunados por vivir en lo que aún se puede describir como un paraíso, comparado con muchos otros lugares del mundo actual. Su población multicultural convive en relativa paz y armonía y con motivos para continuar manteniendo este modo de vida idealista por muchos años, pero esto sólo es posible si adoptamos una actitud más cuidadosa dentro de nuestra comunidad, y nos concientizamos verdaderamente de nuestra situación actual. Es el momento de evolucionar hacia una economía local auto-suficiente, que no dependa tanto de las fluctuantes tendencias del turismo de masas, lo cual crearía una situación de estabilidad permanente, tal vez incluso mostrando un ejemplo a seguir para otros destinos turísticos similares.
Prácticamente toda la estructura socio-económica de las islas de Ibiza y Formentera está basada en el turismo y sus industrias relacionadas durante la temporada alta de verano. Las Pitiusas reciben en la actualidad mas que tres millones de visitantes cada año, muchos de los cuales, aunque aporten un beneficio económico apenas aportan al desarrollo integral de la zona, ni se toman el tiempo de conocer la belleza natural de estas islas.
Las islas de Ibiza y Formentera necesitan un tipo de turismo que sea instrumental en la recuperación de prácticas agrícolas naturales, y en el desarrollo de actividades amigables con el medio ambiente; un turismo que también esté dispuesto a apoyar a estas pequeñas empresas que están trabajando en pos de un modo de vida más sostenible.
Necesitamos que estos negocios y actividades se conozcan más y estén mejor conectados entre ellos, para que puedan interactuar de manera más dinámica. Por ejemplo, hay agricultores ecológicos que tienen dificultades a la hora de vender lo que producen, mientras consumidores en potencia como restaurantes, hoteles y tiendas de comida biológica no saben dónde encontrar producto local orgánico.
Está claro que todos debemos ahora tomar parte en la evolución ecológica de la Humanidad. La Guía del Corazón Verde de Ibiza y Formentera puede ayudarnos en el desarrollo de un mayor respeto hacia nosotros mismos y nuestra comunidad local, y en un compromiso personal más profundo hacia la salud de nuestro planeta Tierra.









